
Uno de los métodos de resolución de deuda más utilizados es la liquidación de deuda. Es una manera de reducir las deudas no garantizadas mediante la negociación con los prestadores. Cuando usted contrata a una empresa para que lo haga en su nombre, ésta le solicitará que deje de pagar sus deudas y les envíe el dinero a ellos. Depositarán ese dinero en una cuenta creada para usted (menos los honorarios por sus servicios) y esperarán que su puntaje crediticio baje. Cuanto más ignore sus deudas, más bajará su puntaje.
Una vez que su puntaje crediticio esté lo suficientemente bajo, la empresa de negociación se pondrá en contacto con sus acreedores e intentará reducir el total de su deuda. Sus acreedores evaluarán su puntaje crediticio y aceptarán saldar la deuda por un monto inferior. Los prestatarios con bajo puntaje crediticio no son solventes. Los prestadores temen que se incumpla el total de la deuda. Menos dinero es mejor que nada.
Una vez que se ha llegado a un acuerdo, la empresa de negociación de deuda extraerá el dinero de la cuenta creada para usted y pagará el monto acordado con el prestador. Las otras deudas serán borradas. Usted habrá hecho borrón y cuenta nueva.
Si esto parece tentador, también debe tener en cuenta las desventajas. No todas sus deudas serán borradas. Los préstamos estudiantiles no pueden ser eliminados, al igual que los pagos por manutención de hijos. Usted puede negociar una reducción de su deuda impositiva, pero esto implica una negociación aparte de la cancelación de su deuda. Y, con respecto al tema impositivo, deberá pagar impuestos a las ganancias por la deuda borrada, ya que la IRS (Dirección General Impositiva) las considera como si fueran ingresos.
La mayor desventaja de la liquidación de deuda es que destruye su historial de crédito [1]. Le llevará muchos años mejorar su puntaje crediticio como para volver a poder obtener algún tipo de crédito.