
El gobierno de los Estados Unidos ha puesto en marcha el conocido plan de refinanciamiento [1] inmobiliario, el cual busca favorecer a los propietarios de vivienda con riesgo de perder su hogar por pagos atrasados o deudas [2] que sobrepasan su capacidad de pago mediante la reducción de tasas de interés [3] y otros incentivos.
En muchos casos, la decisión de invertir en bienes, servicios o gustos está determinada por el comportamiento de la economía global. Tan es así que muchos propietarios de vivienda, aprovechando el boom inmobiliario de hace unos años, decidieron incurrir en gastos, créditos, deudas [2], préstamos o modificaciones hipotecarias que hoy en día gracias al periodo de recesión o mal manejo financiero están poniendo en riesgo la estabilidad económica de sus hogares.
El plan de Obama amplió su cobertura pensando en aquellos propietarios que decidieron tomar una segunda hipoteca o línea de crédito, buscando así modificar o extinguir entre 1 a 1.5 millones de segundas hipotecas en el mercado de los Estados Unidos.
El plan otorga incentivos económicos a todas las entidades y compañías financieras que modifiquen los términos y condiciones de las segundas hipotecas. Entre los más destacado se encuentran:
Es importante aclarar que no todas los propietarios que tengan una segunda hipoteca pueden beneficiarse con este plan, por esta razón es importante buscar asesoría para así encontrar la mejor opción.