
Con el incremento del desempleo, muchos propietarios se ven amenazados por una ejecución hipotecaria. Si usted no puede estar al día con sus pagos mensuales de cancelación de préstamo, el banco tiene el derecho de quitarle su vivienda y venderla para recuperar el dinero que usted adeuda. A continuación enumeramos cinco consejos que la ayudarán a conservar su vivienda en momentos de crisis:
1. No ignore las cartas que el banco le envía. Es tentador esconder la cabeza y simular que el problema no existe, pero eso es lo peor que puede hacer.
2. Hable con su banco. Pueden ser más comprensivos de lo que usted piensa. El banco no desea pasar por el engorroso proceso de una ejecución hipotecaria. Preferiría que usted conservara su vivienda y continuara realizando sus pagos. Es posible que pueda negociar con su banco para que disminuya temporariamente sus pagos mensuales.
3. Pruebe con la refinanciación. Si usted compró su vivienda cuando las tasas de interés [1] eran altas, es posible que pueda disminuir sus pagos a través de la refinanciación de su hipoteca. Para hacerlo, deberá tener un empleo y un muy buen historial de crédito [2]. Si su puntaje crediticio es muy bajo, ninguna entidad prestadora aceptará prestarle dinero con una baja tasa de interés.
4. Solicite a su entidad prestadora la modificación del préstamo. Esto significa que usted podrá modificar uno o más términos y condiciones de su contrato de préstamo. Esto puede alivianar su carga financiera lo suficiente como para que pueda conservar su vivienda.
5. Considere vender su vivienda. Vender su vivienda es mejor que sufrir una ejecución hipotecaria. Si usted posee un patrimonio neto negativo (debe más de lo que vale su vivienda), puede ser una buena candidata para una venta corta. Si opta por una venta corta, el prestador acuerda aceptar un monto menor al total adeudado por usted. Esto se reflejará negativamente en su historial crediticio, pero puede ser su mejor opción.