Refinanciamiento
Remodelar es mejor alternativa a comprar una nueva casa

Si eres dueña de casa y necesitas hacer mejoras o remodelar tu propiedad, lo más importante de tener en cuenta es la financiación porque te saldrá bastante costoso. Sin embargo, esta alternativa es preferible a la de comprar una nueva casa.
Remodelar puede ser conveniente si tienes en cuenta el valor proyectado de tu casa cuando se hayan terminado las mejoras, quiere decir, después de la renovación.
Naturalmente te preguntaras, ¿donde conseguiré la financiación?
La decisión sobre el financiamiento para renovar tu casa depende de varios factores. Por lo general, la manera de financiar el proyecto es pidiendo un préstamo. A lo mejor has escuchado historias sobre lo difícil de conseguir un préstamo para remodelar. En realidad, los préstamos de renovación son magníficos como una segunda hipoteca, o refinanciamiento.
Significa que puedes tomar una segunda hipoteca por una cantidad de dinero mayor a la que le debes al Banco y utilizarás el dinero que te sobre para pagar la renovación.
No obstante, si compraste tu propiedad cuando el valor de la finca raíz estaba al tope, en este caso, es mejor que lo pienses dos veces. El precio de tu casa podría ser menor que la cantidad que le debes al Banco. Esto se llama Equidad Negativa.
Si te encuentras en esta situación, no te alarmes, recuérdate que no eres la única. Hay buenas noticias; el gobierno ha incrementado nuevas normas para que el refinanciamiento sea más fácil. Por ejemplo, si tu hipoteca pertenece o está asegurada por Fannie Mae o Freddi Mac, es posible que a pesar de todo, puedas refinanciar tu casa.
Si este tipo de refinanciamiento no es una opción para ti, la otra posibilidad sería la de pedir un préstamo normal. Si tienes un buen crédito, puedes pedir un préstamo en el Banco para pagar los contratistas que se encargaran de la renovación.
Los préstamos garantizados están respaldados por activos de valor igual o mayor que el monto del préstamo. Obtener este tipo de préstamo es preferible porque obtendrás una tasa de interés baja. Pero si los puntos en tu línea de crédito están un poco bajos, para no pagar intereses muy altos, tendrías que poner tu casa como garantía. Quiere decir, que garantizas el pago del préstamo con tu casa. Antes de tomar este paso debes de pensarlo muy cuidadosamente. Debes estar muy alerta porque podrías poner tu propiedad en peligro. Si por cualquier motivo no puedes pagar las cuotas a tiempo, el prestamista tiene todo el derecho de apropiarse de tu casa.
Y recuerda, cuando salgas en búsqueda de refinanciamiento o préstamo, debes consultar varias agencias y entidades financieras. Es importante que compares precios y escojas el prestamista que te ofrezca las mejores opciones.







