Finanzas personales
Fondos comunes de inversión

Los fondos comunes de inversión son la inversión más fácil para un novato. Un fondo común de inversión es un grupo de dinero administrado por un individuo o una firma en representación de los inversores. Existen numerosos fondos comunes de inversión distintos para elegir, según cuánto desee invertir, por cuánto tiempo, el resultado deseado y su tolerancia frente al riesgo.
Los fondos comunes de inversión se dividen en tres categorías principales. Los fondos cerrados que cuentan con una cantidad determinada de cuotas partes. Las cuotas partes se emiten a través de una oferta pública inicial. Las cuotas partes pueden comercializarse en el mercado abierto, aunque la cantidad total es siempre la misma. A diferencia de otros tipos de fondos, aquellos que son cerrados no hacen rescates, ni realizan nuevas emisiones.
Por el contrario, los fondos abiertos sí realizan nuevas emisiones para los inversores. También, realizan rescates de los inversores que desean venderlos. Los fondos abiertos se subdividen en aquéllos que cobran carga o no. Una “carga” es una comisión por venta. Si usted invierte en un fondo con carga, deberá pagar una comisión por el valor total de las cuotas partes del fondo.
El beneficio principal de invertir en un fondo común de inversión es que contará con la gestión de un profesional para su inversión. Los profesionales no siempre aciertan pero, al menos, no deberá dedicar su tiempo en investigar usted misma las inversiones individualmente. Encontrar el fondo adecuado para usted depende de sus preferencias personales. Algunos son más riesgosos que otros. La posibilidad de obtener un premio mayor va de la mano de un riego mayor. Antes de seleccionar un fondo, verifique cuál ha sido su rendimiento anteriormente. Esto le dará un poco de información sobre el administrador del fondo.
Puede invertir en un fondo común de inversión a través de una cuenta de corretaje. De lo contrario, diríjase al sitio en Internet del fondo y pídales directamente una solicitud. La mayoría de los fondos comunes de inversión exigen un importe de inversión mínimo.







