Seguros
Cinco consejos para ahorrar en tu seguro de vivienda

Las compañías de seguros cobran primas más altas, conforme aumenta el riesgo de que los asegurados cobren sus pólizas. Así que con la ayuda de un profesional de la construcción y un agente de seguros, debes evaluar y reducir los riesgos que presentan tu casa y tú misma para las aseguradoras.
1. Evalúa qué tan segura es la casa.
Un profesional de la construcción debe detectar:
- cualquier problema potencial con partes que puedan colapsar por estar en malas condiciones;
- factores de riesgo en caso de un desastre natural, robo o incendio;
- y aspectos que no se ajusten a los códigos de construcción que rigen la zona.
Deberás concentrarte en aquellas mejoras que puedas pagar y que valgan la pena en términos del descuento que puedas obtener en tu póliza.
El precio de tu prima podrá variar en función de:
- los materiales de construcción;
- la antigüedad y el buen estado de toda la casa, incluyendo el sistema eléctrico y las tuberías;
- y cualquier sistema o dispositivo para proteger la casa en caso de un accidente, robo o desastre natural.
Obtén el historial de pérdidas de la casa, esto es, de los reclamos a las aseguradoras que sus propietarios han hecho en el pasado. Si nadie ha hecho un reclamo en los últimos cinco años, probablemente, podrás obtener un descuento.
Y si aún no has comprado la casa, debes evaluar todos los factores relacionados con su ubicación:
- ¿Qué tan riesgosa es la zona?
- ¿Existe cerca una estación de bomberos?
- ¿La casa está en un fraccionamiento cerrado?
En algunos casos, hay casas que no son asegurables por compañías privadas y esto es algo que debes saber de antemano.
2. Evalúa qué tan segura eres tú misma, como habitante de la casa y cliente de la compañía de seguros.
Revisa tu historial de crédito y corrige cualquier error. Si fumas, deja de fumar.
3. Realiza un inventario del contenido de tu hogar.
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4. Actualiza tu póliza, cada vez que ocurra un cambio significativo en:
- el inventario de tu hogar;
- el valor de tu propiedad;
- y cambios en tu estilo de vida, tales como un divorcio.
5. Compara precio y calidad. Debes haber realizado los pasos previos para obtener cotizaciones realistas y te deben informar sobre todo aquello que te haga acreedora a un descuento o a una comisión.
¡Ojo! No necesariamente querrás pagar la prima más baja, sino obtener lo que más te convenga. A mayor deducible, menor prima a pagar, pero un deducible que no puedes pagar, no tiene sentido. Si es posible, también debes obtener suficiente cobertura por lo que costaría reemplazar la casa al momento del reclamo, y no por su valor de mercado al momento de comprar la póliza. Si te ocurre una tragedia, quedarse en la calle o no poder reconstruir tu casa, no era el objetivo de asegurarse.







