Cuando la economía no va muy bien, no tardan en verse efectos como el aumento de las deudas, el atraso en las cuentas, el poco rendimiento del dinero, la posibilidad de bancarrota y una muy importante, el atraso en la hipoteca de su casa y por lo tal, la posibilidad de perderla.
El proceso de embargo de su casa comienza pronto después que se ha detectado su atraso en las cuentas. En ese momento el banco comienza a enviarle comunicaciones (llamadas, cartas, correos), las cuales usted tendrá que responder para proponer soluciones o, de lo contrario, ellos lo denunciarán.